Letty

"SEA COMO SEA"

Nombre:

Leticia “Letty” Ortiz

Biografía:

Donde va Letty, va Dom. Ella es «la persona más importante de mi universo y la única que nunca me fallará». En Fast & Furious Crossroads, se unirán en una nueva misión que ampliará la familia y les hará involucrarse más allá de lo imaginable en una conspiración global.

Letty se crio en las mismas calles de Angelino Heights que Dom y su hermana Mia, y su sed de adrenalina comenzó cuando solo era una niña. A los 15 años, ella y Dom comenzaron a interesarse por las carreras ilegales, los asaltos de poca monta… y se enamoraron.

Letty es el paradigma de mujer fuerte, una guerrera leal a su gente y siempre dispuesta a ayudar a los más débiles. Con un estilo de combate callejero sin igual y un corazón tan grande como la fuerza de sus puños, el amor y la valentía la han convencido de que, en los momentos más difíciles, lo mejor es estar unidos.

Tras casarse en secreto en México, la pareja pasó años huyendo de la justicia. Pero, mientras que Dom es impulsivo, Letty es cauta, y mientras que él tiende a confiar, ella es más recelosa. «Nadie me ha obligado nunca a hacer algo que no quería», le dijo una vez a Brian.

Su amor por Dom la rescató del abismo de la amnesia y, cuando secuestraron al hijo de Dom y Cipher lo retuvo como rehén, Letty nunca dudó de su inocencia. Solo ella podía reunir a la familia para rescatar al amor de su vida y solo ella puede guiar a Vienna y a Cam en esta peligrosa misión a la que Don Nadie les ha arrastrado.

C2 Stingray

Año:

1967

Color:

Rojo rally

Clase:

Potencia

Clase:

Ruedas de pinchos

Cuarto de milla:

~13.4s

Solo hace falta echarle un vistazo al Chevy Corvette C2 Sting Ray que Letty conduce por las calles de Nueva York para ver por qué Sports Car International incluyó el Sting Ray No. 5 en su lista de los mejores coches deportivos de los 60.

El modelo del 67 que aparece en el juego es el último de la segunda generación de Corvette y, para muchos, el más emblemático de todos. ¿Por qué? Porque tardó cinco años en desarrollarse y porque posee el motor V8 de bloque grande Tri-Power L88 427 de Chevy, el más salvaje de todos los muscle cars de Detroit. Eso para empezar.

El L88 era, de hecho, un motor de carreras con una relación de compresión de 12,5:1 (solo funcionaba con combustible de carreras de 103 octanos) y un carburador Holley de cuatro gargantas ridículamente grande.

En su momento, Chevy sugirió que el L88 producía 430 CV a 4600 rpm, bastante por debajo de la potencia que tú vas a poder disfrutar: más de 560 CV a 6400 rpm.

Quienes compraron el L88 en 1967 tuvieron que añadir algunos complementos al Chevy, como una suspensión resistente y frenos de motor, a la vez que perdieron algunas opciones, como la calefacción y la radio.

Solo vendieron 20 unidades ese año; de ellas, solo un puñado en color rojo rally. El hecho de que esté personalizado para Letty, quien disfruta acercándose a sus adversarios, lo hace todavía más único. Con ayuda de Ramsey, Letty ha instalado pinchos desplegables en ambos ejes con los que puede destrozar los neumáticos de todo aquel que se interponga en su camino.

240Z
(S30)

Año:

1973

Color:

Blanco

Clase:

Peso ligero

Clase:

Blindaje

Cuarto de milla:

~15.5s

«Este Datsun 240Z (S30) pertenecía a Han, el hermano que la familia perdió de forma prematura. ¿Recuerdas cómo derrapaba a través de la niebla, por las montañas a las afueras de Tokio, en ese mundo de pura competición callejera pasada de revoluciones que parecía salido de un sueño? Ese Datsun ahora es de Letty y, cada vez que lo conduce, hace honor a su antiguo propietario. Bonito, rápido, robusto, sin pretensiones… y listo para correr.

El Datsun 240Z era un coche de exhibición a finales de los 70 para Datsun. Con el objetivo de introducirse en el mercado estadounidense y buscar un nicho distinto al de otras compañías de coches económicos con motores pequeños, diez ingenieros a las órdenes del director de diseño de coches deportivos de Nissan, Yoshihiko Matsuo, recibieron una misión imposible: fabricar un coche deportivo atractivo, rápido y económico para competir con los mejores de Europa.

Les ayudó, obviamente, el hecho de que Nissan se hubiera fusionado recientemente con la compañía Prince Motor, fabricante del Prince Skyline (que crecería hasta convertirse en el rey de los coches de importación japonesa, el Nissan Skyline), lo cual ofrecía un buen punto de partida a los ingenieros de Nissan a la hora de crear un coche de carreras de alto rendimiento.

El Datsun/Fairlady Z original presentaba dos modelos, uno para Japón y otro para Estados Unidos. El motor de la versión japonesa era más pequeño, pero estaba adaptado para las carreras, mientras que el motor estadounidense era más grande, pero no tan rápido en las curvas. Letty se ha quedado con lo mejor de ambos mundos.

Y así mismo lo hizo Nissan: el 240Z, con su estilo europeo y la fama que ganó rápidamente en las competiciones (quedó primero en el Safari Rally del 71 y del 73), sentó las bases del escenario de carreras callejeras con coches importados en el que Brian se crio a finales de los 80 y en los 90.

¿Qué mejor que el Datsun 240Z de Han como representante de aquellas legendarias carreras?»

911 Carrera
RSR 2.8 (Off-Road)

Año:

1973

Color:

Camuflaje desértico

Clase:

Terreno

Clase:

Explosivo adherente

Cuarto de milla:

~12.2 s

«Porsche comenzó a trabajar en su nuevo 911 en 1971, un coche de carreras que necesitaba una producción homologable de 500 unidades para entrar en la competición de coches deportivos.

Los analistas financieros de Porsche estaban convencidos de que este nuevo vehículo sería un fiasco para la compañía. ¿Cómo iba a venderse en los Estados Unidos un coche de carreras sin adornos ni comodidades que no cumplía con los estándares de emisión y ni siquiera tenía guantera? ¡Qué desastre!

Sin embargo, el Porsche 911 Carrera 2.7 RS debutó en el Salón del Automóvil de París de 1972 con un alerón trasero «»cola de pato»» encima del motor, el primero en un coche de carretera, y unos llamativos y prominentes parachoques. Era el primer coche de carretera del mundo que ofrecía neumáticos traseros y delanteros más anchos, y lucía su nombre, «»Carrera»», en las puertas. Obtuvo un éxito inmediato.

Al cabo de seis días, los 500 modelos se habían agotado y se reservaron otras 1000 unidades, que se vendieron en menos de una semana. Lo que previsiblemente estaba abocado al desastre se convirtió en lo que muchos a día de hoy consideran la quintaesencia del 911.

Posteriormente, Porsche comenzó a trabajar en la versión de carreras del nuevo 911, un coche que era básicamente el 2.7, pero que aprovechaba las modificaciones que la normativa le permitía añadir para las carreras, como aumentar la capacidad del motor a 2,8 litros. Así, el Porsche 911 Carrera RSR 2.8 entró en competición y dominó todas las carreras en las que participó.

Entonces, alguien decidió que el Porsche 911 Carrera RSR 2.8 era el candidato perfecto para continuar la tradición triunfal del 911 en pistas de tierra (los 911 habían ganado el rally de Monte Carlo en 1968) y lo presentaron al mayor rally de todos los tiempos: el París Dakar.

Este es el modelo en el que está basado el Porsche 911 Carrera RSR 2.8 Off-Road de Letty: un RSR 2.8 de carreras totalmente adaptado a terrenos difíciles con una suspensión suave y elevada, cuatro luces largas instaladas sobre guías de metal de alta resistencia, fibra de vidrio reforzada y una potencia que asciende a 400 CV.

Resistente, llamativo, una absoluta leyenda… Así es el Porsche 911 Carrera RSR 2.8: una creación divina. Condúcelo bajo tu propia responsabilidad.»

Trans-Am
Formula SD-455
Firebird

Año:

1973

Color:

Azul Lucerna

Clase:

Potencia

Clase:

Arpón, explosivo adherente

Cuarto de milla:

~13.7s

«Super Duty» es el Santo Grial para los aficionados de Pontiac: el motor V8 de bloque grande más sencillo y exigente para muscle cars de su época. El Firebird Trans-Am Formula SD-455s del 73 era también el más raro de los Firebirds, ya que solo se fabricaron 43, y solo 10 de ellos contaban con la clásica caja de 4 velocidades.

Con los cambios en los estándares de emisión a causa de la crisis del petróleo del 73, el Firebird Trans-Am Formula SD-455 de Pontiac era una idea bastante disparatada. Parte de su espíritu se debe a que estuvo a punto de no ser fabricado, y a que, desde el principio, su desarrollo estuvo en manos de un pequeño grupo de ingenieros expertos de Pontiac.

Pontiac había recibido lecciones muy duras en el difícil mundo de la SCCA Trans-Am Series y aplicaron todos esos conocimientos a su Firebird del 73: tanto en el interior como en el exterior, este muscle car puede recorrer un cuarto de milla tan rápido como un Ferrari Daytona y poner en un aprieto a más de uno en pistas de montaña.

El mítico paquete de mejoras de conducción RPO Y99 y el morro al estilo Endura, junto con su particular vibración al arrancar y cambiar de marcha, convierten al Firebird del 73 en un vehículo muy especial para Letty.

El Firebird del 74 se volvió un poco más achaparrado, la potencia se redujo y todo apuntaba a que sería el último de los grandes muscle car americanos. Disfruta lo que tienes, porque nada dura para siempre.